Si te caes siete veces, levántate ocho, dice un chino en chino, como quien descubre un mundo y, aunque no comprendo lo que dice, sé muy bien de qué habla.

6 feb. 2012

Evidencia

A través del fondo del vaso miro la réplica de un cuadro de Miró. Todo se desdibuja: se contorsionan los trazos, los colores se bifurcan y no parece un cuadro de Miró, según como lo mire, podría ser un cuadro de  Paul Klee  o de Franz Marc. Incluso, si cambio de posición, puede verse el espíritu de Dalí. Pienso, entonces, que la vida es menos inestable que el arte. Miro de igual forma la foto, esa foto en la que estamos, con el sonido del mar que allá hace tanto nos cantaba. Yo una nena, vos con la caña de pescar en la mano, tu otra mano en mi hombro, el cielo y el verano. Contorsionados, bifurcados, desdibujados por el vidrio del vaso, seguimos siendo nosotros. Se mire por donde se mire.

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