Si te caes siete veces, levántate ocho, dice un chino en chino, como quien descubre un mundo y, aunque no comprendo lo que dice, sé muy bien de qué habla.

11 feb. 2012

Soliloquio I

Y de golpe todo se desmorona y vos sabés que, ahora, en medio del caos, tus manos fueron el arma para desentrañar esta hecatombe. Y sabés que no se puede desandar lo caminado y que sólo el amor de verdad se queda cuando ya es tarde. Ahora podés ser esa que llora o esa que odia. Ahora es el momento para que se masacre, al fin, aquella voz que ya no podrá hablar más porque se murió en medio del abismo y de la desesperación. O, podés ser esa que ríe, que ya no desaparece. Abrir la voz a la calma después de la tormenta y hacerte grito y canción, rezar, no tener miedo. Porque siempre las lluvias lavan el mundo y las almas.  Porque si estuviste perdida, volviste a encontrarte.